Los cucarrones que “cabalgan” ratones: ayuda mutua en miniatura

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Los cucarrones que "cabalgan" ratones: ayuda mutua en miniatura. 8 de octubre de 2013. aburranatural.org


La alimentación es una de las tareas más importantes de todo ser vivo y se relaciona directa o indirectamente con otros aspectos determinantes como la salud y la reproducción. Casi todos los aspectos de la historia natural de una especie, tales como su sistema social, territorio y actividad diaria son afectados por el tipo de alimento que ésta consume, su disponibilidad en el medio y la forma en que lo encuentra.


Mientras algunas formas de búsqueda de alimento de la fauna silvestre son evidentes en el ambiente urbano (por ejemplo el arribo de las tórtolas al balcón de las casas, o el planeo de los gallinazos alrededor del río Medellín), existen otras tácticas más localizadas, particulares y extrañas. Una de ellas es el caso de los cucarrones que “cabalgan” ratones.


Los cucarrones o escarabajos forman uno de los grupos de insectos más numerosos en la naturaleza. Existe una diversidad inmensa y están presentes en casi todos los hábitats. Nadie ha escapado a la presencia de ellos y casi todos los habitantes de Medellín, incluso de zonas altamente urbanizadas, hemos tenido encuentros cercanos con al menos una especie de escarabajo. Por ejemplo, una luz encendida en la noche puede atraer a algunas especies y de hecho durante ciertas épocas del año, se pueden encontrar escarabajos muy interesantes en los alumbrados públicos de parques y canchas deportivas de los municipios del Valle de Aburrá y pueblos aledaños.


Pero no todas las especies de cucarrones vuelan largas distancias, y algunos ni siquiera se atreven a salir por sí solos a caminar, aunque necesiten alimentarse. ¿Cómo encuentran entonces su alimento? Este es el caso de algunos cucarrones que sólo existen en Australia, Centro y Suramérica y se alimenta exclusivamente de las pulgas y garrapatas que habitan en pequeños mamíferos (en especial en ratones silvestres). La única forma que tienen estos escarabajos de llegar a sus presas es trepándose sobre los ratones, agarrándose de la base del pelo que se encuentra detrás de las orejas y “cabalgando” encima de ellos durante la noche, hora en que estos mamíferos son más activos.




Una vez los ratones terminan su actividad nocturna y se albergan en el nido, los cucarrones, que tienen un tamaño que raras veces sobrepasa los 10 mm, descienden paulatinamente de la base de las orejas y se dedican a cazar y consumir garrapatas y pulgas diminutas a lo largo del día. De esta manera, los cucarrones le ayudan a los ratones a deshacerse de los parásitos que consumen su sangre. Por lo tanto, se cree que este grupo de cucarroncitos y sus ratones hospederos exhiben una relación de beneficio mutuo.




Esta interacción entre escarabajos y mamíferos es una de las más desconocidas del reino animal, a pesar de que sucede en los alrededores de muchas ciudades y pueblos andinos. En las laderas boscosas del Valle de Aburrá esta relación también se presenta, pero lastimosamente pocos sabemos de su existencia y hemos podido observarla de forma directa.




Debido a que esta interacción se presenta exclusivamente al interior de los bosques nativos relativamente poco perturbados y a que es una relación “estricta” restringida a unas pocas especies de mamíferos, la interacción de los “cucarrones come pulgas” se convierte a su vez en una relación frágil y como tal tiene el potencial de desaparecer fácilmente de nuestras laderas inmediatas. Pero si para muchas personas suena absurdo que es necesario conservar extensiones de bosques para que pequeños mamíferos como chuchas y ratones nativos sigan existiendo, tratar de conservar cualquier organismo más chiquito que ellos y que exhiba formas que por desgracia se catalogan erróneamente con desagrado y miedo (como algunos insectos y parásitos), no merecería consideración alguna.


Sin embargo ésta, como muchas otras interacciones, no debería ignorarse, pues la existencia de ella en las afueras de Medellín tiene el mismo valor y se desarrolla en el mismo territorio en el que habitan los demás animales que hemos filmado con nuestras cámaras (entre los que se encuentran pumas, zorros, tigrillos o cusumbos). Por esto, más allá de dar a conocer esta relación maravillosa, queremos que esta nota ayude a extender el margen de apreciación y valoración de nuestros bosques y de las complejas interacciones que allí ocurren. Entienda que la desaparición de estos bosques no sólo traería consigo la pérdida de especies que reconocemos por ser grandes, emblemáticas y carismáticas, sino que ésta llevaría a la fatalidad (incluso con consecuencias potencialmente más funestas) a otra serie de organismos minúsculos (pero no insignificantes), que son grandes protagonistas de una serie de eventos sutiles que se tejen silenciosamente en el complejo paisaje del bosque andino.